Necesidades nutricionales para el dolor miofascial del suelo pélvico

22 noviembre, 2018
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22 noviembre, 2018 Mª Victoria Muñoz Hernández

Según un estudio desarrollado en unidades hospitalarias de la Comunidad de Madrid (1-3) habría ciertos nutrientes que serían muy interesantes a la hora de tratar el dolor miofascial. Aunque este tema está poco estudiado por la comunidad científica, podemos ver que realmente podrían tener una gran importancia dada su necesidad en ciertos tejidos de nuestro organismo y su funcionalidad dentro de este.

Los micronutrientes involucrados en esta patología son los siguientes:

Potasio

El potasio es el principal electrolito intracelular de nuestro organismo y trabaja con el sodio para mantener una correcta hidratación corporal y que todas las reacciones químicas que se producen en nuestras células se hagan de una forma adecuada. Tiene una gran importancia en la generación de impulsos eléctricos en nervios de músculos y corazón.

Alimentos ricos en potasio:

  • Frutas: especialmente el plátano tiene un aporte importante de potasio
  • Carnes: blancas y rojas
  • Pescados: tanto azul como blanco
  • Soja y sus derivados
  • Cereales (preferiblemente integrales)
  • Verduras y hortalizas: Brocoli, coliflor, patata, calabaza etc.
  • Leche y derivados lácteos.
  • Frutos secos

Hierro

El Hierro es uno de los micronutrientes más importantes para él correcto funcionamiento muscular de nuestro organismo (¡entre otras muchas cosas!). Este micronutriente interviene en el transporte de oxigeno y dióxido de carbono en sangre, parte importante de la respiración celular siendo integrante de la mioglobina (almacén de oxigeno en el músculo), de igual manera tiene un papel fundamental en la formación de colágeno (proteína que forma parte de la estructura muscular).

Una de las principales causas (entre otras muchas) de la deficiencia de hierro es culpa de su lugar de absorción en el intestino delgado. El Hierro se absorbe en la primera porción del duodeno, junto con la B12, así que cuando tomamos alimentos que aceleran el vaciado gástrico (café, té, chocolate, picantes etc) estos alimentos disminuyen el tiempo que el hierro pasa en el intestino y por tanto que esta disponible para su absorción y terminamos eliminándolo de nuestro cuerpo.

Alimentos ricos en hierro:

  • Marisco: almejas, mejillones, carabineros, etc.
  • Pescado: como dorada, lubina y atún
  • Huevos
  • Legumbres: lentejas, soja, guisantes etc.
  • Carnes y derivados cárnicos: ternera, pollo, cerdo, pavo, morcilla y vísceras

Debemos evitar consumir café o té justo después de comer todo este tipo de alimentos si nuestro médico nos ha indicado tras un análisis de sangre que tenemos un déficit de hierro.

De igual manera, si nuestro médico nos receta suplementos de hierro tendremos que tener en cuenta esta interacción.

Calcio

El calcio es uno de los minerales que encontramos en mayor proporción en el cuerpo humano, ya que es uno de los componentes fundamentales de la matriz ósea y dental.
A nivel muscular es esencial para la correcta contracción muscular y colabora en la permeabilidad de las membranas celulares para efectuar el intercambio de oxigeno y nutrientes con el medio extracelular.
A nivel nervioso el calcio es uno de los principales componentes del impulso nervioso.
Además de todo esto, tiene un papel fundamental en la absorción de la vitamina B12.

Por todo esto los requerimientos nutricionales de calcio son muy elevados, pero van variando en función de la etapa de la vida en la que nos encontremos, por ejemplo, las necesidades de calcio son mayores en la etapa de crecimiento y en mujeres embarazadas o amamantando.

Alimentos ricos en Calcio:

  • Alimentos lácteos (preferiblemente enteros): como yogur y queso.
  • Pescados: si se pueden ingerir las espinas mejor que mejor (sardinas, arenques, anchoas, salmón etc).
  • ¡¡Vegetales de hoja verde!!: espinacas, berza, brécol, acelgas etc.
  • Semillas
  • Legumbres: garbanzos, soja y judia verde.

Vitaminas del grupo B (B12, B9, B1 y B6)

Este grupo de vitaminas son hidrosolubles (se disuelven en agua) por tanto su exceso en el organismo rara vez tiene consecuencias negativas ya que su exceso se elimina por la orina. Pero por esta razón su almacenamiento es más limitado dentro de nuestro cuerpo.

Son responsables del correcto funcionamiento nervioso (B1), producción de glóbulos rojos (B6), regeneración celular (B9), funcionamiento del sistema nervioso y sistema circulatorio (B12).

Sé disuelven en el agua de cocción; así que si necesitamos un aporte mayor de este grupo de vitaminas sería muy recomendable incluir en las preparaciones el agua de cocer los alimentos.

Alimentos ricos en Vitaminas del Grupo B:

  • Verduras de hoja verde
  • Cítricos
  • Aguacates
  • Legumbres (incluidos los guisantes, los guisantes son LEGUMBRES)
  • Pollo
  • Pescados
  • Cereales integrales (esto es muy importante)
  • Frutos secos
  • Huevos

Vitamina C

La vitamina C también es una vitamina hidrosoluble, la cual necesitamos para el crecimiento y la reparación de los tejidos de todo nuestro cuerpo. Es un potente antioxidante que contribuye en la absorción de hierro, formación de proteínas utilizadas para la producción de piel, tendones, ligamentos y vasos sanguíneos y lo mas importante en este campo es su contribución en la reparación y mantenimiento de cartílagos, huesos y dientes.

Es uno de los principales implicados en la producción de colágeno, por tanto una deficiencia de vitamina C nos traerá problemas musculares y ligamentosos (4).

Alimentos ricos en Vitamina C:

  • Cítricos (especialmente kiwi, mango, fresas, frambuesas, mandarinas, naranjas, limón etc)
  • Otras frutas: sandía, melón y piña.
  • Verduras: como el brécol, pimientos (rojo y verde), espinacas y tomates.

Para aprovechar todo lo posible la concentración de vitamina C de estos alimentos debemos evitar cocinarlos a temperaturas elevadas, conservarlos durante mucho tiempo y la exposición a la luz solar.

Como podéis ver, todas estas recomendaciones se engloban perfectamente dentro de un patron de dieta equilibrado y saludable.
Perfectamente podríamos tomar como modelo de alimentación para esta patología, por ejemplo el patrón de dieta Mediterránea, el cual se compone de un alto consumo del legumbres, frutas, verduras, pescados y frutos secos, y un consumo moderado de lácteos y carnes.
En principio no necesitaríamos ningún tipo de suplementario mas allá del consumo de alimentos reales.

Lo que los Dietistas-Nutricionistas desaconsejamos, para esta, o cualquier otra patologías que supongan un mayor requerimiento de micronutrientes es el consumo de alimentos ultraprocesados, saturados de aditivos y sobre todo de sales y azúcar.

 

Referencias:

F. Itza, D. Zarza, L. Serra, F. Gómez-Sancha, J. Salinas and A. Allona-Almagro. Myofascial pain syndrome in the pelvic floor: A common urological condition. actas urol esp. 2010;34(4):318–326.
Dickerson J.W. Vitamin requirements in different clinical conditions. Bibl Nutr Dieta. 1985;44-52 Review.
Sauberlich HE. Implications of nutritional status on human biochemistry, physiology, and health. Clin Biochem. 1984;17: 132-42 Review.
Schneider HA, Anderson CE, Coursin DB. Nutritional Support of Medical Practice. 2nd ed. Philadelphia: Harper and Row; 1983.
Krause. Dietoterapia, 14º Edición, de L. Kathleen Mahan y Janice L. Raymond.


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Mª Victoria Muñoz Hernández

Diplomada en Nutrición humana y dietética. Master en Nutrición humana. Doctoranda en Biomedicina y Nutricionista del grupo de investigación PROFITH CTS 977 (Promoting Fitness and Health through Physical Activity www.profith.ugr.es) de la Universidad de Granada.