El ciclo menstrual un reto para la mujer deportista

21 agosto, 2019 Caroline Correia de Alencar

Hoy día las mujeres cada vez tienen más incorporado el deporte en sus vidas, sin embargo muchos de los entrenamientos son planificados de forma igualitaria en ambos sexos, sin tomar en cuenta las necesidades fisiológicas del cuerpo femenino, en especial el ciclo menstrual.

El ciclo menstrual tiene como finalidad preparar el cuerpo de la mujer ante una posible fecundación, y consiste en una serie de cambios funcionales que ocurren de forma periódica en los órganos genitales femenino, en especial en el ovario y el útero. Estos cambios cíclicos tiene lugar durante toda la vida reproductiva de la mujer desde la pubertad hasta el climatérico, siendo el hipotálamo-hipófisis los responsable de regular este sistema hormonal. 

Una menstruación es considerada “normal” cuando cumple algunos requisitos compuestos por: una vía de salida sin obstrucción, un endometrio preparado por los estrógenos, ovarios que respondan a la hormona folículo estimulante (FSH) y la hormona luteinizante (LH) bajo la estimulación de la hormona gonodotropina (GnRH) a fin de asegurar el desarrollo del óvulo de cada mes. Además la menstruación oscila entre 21 a 35 días con una permanencia de 3 a 5 días, la cantidad de sangre en esta fase varía entre 30 a 50 ml. 

Algunas hormonas como el estrógeno, tetosterona, insulina, progesterona, somanototropina y prolactina tienen una relación directa con la actividad física, y dichas hormonas podrán influir positivamente o negativamente en el rendimiento físico de la mujer a lo largo de todo ciclo menstrual. 

El estrógeno interviene en el desarrollo del óvulo, y el descenso de esta hormona podrá favorecer la irritabilidad, cambios en el humor y la depresión, también tiene gran influencia sobre el metabolismo de las grasas y el colesterol sanguíneo, por lo que afecta la ejecución de ejercicios físicos durante la obtención de energía requerida.

La progesterona es responsable de todos los cambios que el útero sufre a lo largo de todo ciclo a fin de favorecer la implantación del óvulo fecundado. Esta hormona se encuentra con una mayor concentración durante el período premenstrual, perjudicando el rendimiento deportivo.

La testosterona se produce en menor proporción en los ovarios y tiene un papel muy importante en metabolizar la proteína, además regula aspectos como el humor, el apetito sexual y la sensación de bienestar, siendo responsable del crecimiento muscular y recuperación del cuerpo tras un entreno. Durante unos ejercicios intensos la concentración de testosterona aumenta alcanzando el pico máximo a los 45 minutos de entreno, luego comienza a caer hasta llegar a valores desfavorables para un entrenamiento. 

La insulina es un aminoácido segregado por el páncreas que tiene un importante papel en la regulación del metabolismo de los carbohidratos, proteínas y lípidos, para la obtención de energía para el cuerpo. Durante el ejercicio físico los niveles de glucosas disminuyen así como los niveles de insulina con lo cual favorece la recuperación y aumento de la fibra muscular.

La somatotropina es otra hormona que así como la insulina favorece la actividad física ya que acelera el metabolismo y actúa el proceso de recuperación muscular, estas hormonas tienen su pico en la segunda mitad del ciclo, donde FSH y LH están más elevados.  

El ciclo menstrual se divide en cinco fases en las cuales influencian directamente en el desempeño deportivo, siendo éstas: 

1.Fase menstrual: Corresponde a los primeros cuatro días del ciclo que se caracteriza por la pérdida de sangre que disminuye los niveles de hemoglobina y con ello el transporte de oxígeno en el cuerpo, así es preferible evitar actividades que lleven a altos consumos de oxígeno. 

2. Fase postmenstrual: corresponde entre los días 5 – 12 del ciclo y durante estos días hay un aumento de estrógenos y progesterona, determinantes en el desempeño de las deportistas. Por lo tanto, al final de la menstruación la mujer se encuentra con mas energía para la realización de series de ejercicios de alta intensidad, lo que recurre al glucógeno muscular como sustrato energético, así que en esta fase los ejercicios de fuerza, velocidad y resistencia son bienvenidos.

3. Fase de ovulación: corresponde alrededor de los días 13 – 17 del ciclo siendo el día 14 donde ocurre la ovulación y la temperatura corporal se eleva pasando de 36º a 37 º, en este momento es cuando el ovario libera el óvulo, marcando así el día más fértil de la mujer. Los cambios fisiológicos que afectan la actividad física están marcadas por el aumento del volumen respiratorio por minuto y el aumento de la temperatura corporal, siendo recomendable ejercicios de media intensidad. 

4. Fase postovulación: corresponde entre los días 17 – 24 del ciclo, los niveles de estrógeno y progesterona vuelven a subir con lo cual implica una mejora considerable del desempeño físico, siendo los ejercicios de fuerza, resistencia y velocidad los más idóneos para este momento. 

5. Fase premenstrual: corresponde entre los días 25 – 28 del ciclo, siendo los peores días para entrenar puesto que los niveles de progesterona están muy altos. En este período la atleta se muestra mas irritada, impaciente y nerviosas en los entrenamientos debido al aumento de índice de hormonas como las catecolaminas , la adenocorticotrófica (ACTH) y el cortisol relacionadas a la capacidad de concentración y fatiga muscular, además de la acción del síndrome premenstrual que se acompaña de dolores abdominales, desequilibrio psicológicos, malestar general o falta de disposición. En esta fase se aconseja actividades físicas de baja intensidad. 

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