Clítoris: el órgano (a veces) olvidado

23 octubre, 2018
23 octubre, 2018 Laura Baena García

Tradicionalmente la vagina ha sido la zona femenina asociada al placer sexual, tristemente debido a su vinculación con el proceso reproductivo. A pesar del maltrato que ha sufrido a lo largo de la historia, el clítoris se impone como un órgano tremendamente fascinante. Por ello es importante darle el lugar que se merece. Por todo ello, este post está dedicado a él.

¿Sabías que…?

  • El clítoris es el único órgano cuya única misión es producir placer sexual. Esto lo consigue gracias a más de 8.000 terminaciones nerviosas repartidas a lo largo de su estructura. Si la vagina tuviera una cantidad similar, no podría ser la vía de salida del bebé durante el parto, ya que el dolor sería insoportable.
  • Clítoris y pene se desarrollan a partir de las mismas estructuras embrionarias. Hasta la 9ª semana de gestación aproximadamente, no se diferencian las estructuras que posteriormente pasarán a ser alguno de estos dos órganos, en función de si hay influencia de los andrógenos (en cuyo caso se formará un pene) o no (formándose entonces el clítoris).
  • El clítoris es un órgano eréctil. Como ves, no es solo parecido al pene en los tejidos que lo componen, sino también en su funcionamiento. Durante la excitación sexual, los llamados bulbos vestibulares se llenan de sangre, produciendo un aumento de tamaño y endurecimiento.
  • El clítoris no es un botón, es un iceberg. En base a lo anterior quizás te preguntes cómo es posible que tenga tantas partes siendo tan pequeño. Esta es otra falsa creencia en torno a este complejo órgano. La parte que se visualiza desde fuera es sólo el glande, cubierto a su vez por el prepucio (¿Te suenan estos términos?). El resto de su anatomía no es visible desde fuera, pero se extiende por detrás de los labios mayores, a ambos lados de la vulva. De hecho, su tamaño oscila entre los 7 y los 12 centímetros.
  • Ha sido varias veces descrito y posteriormente eliminado de los tratados de anatomía. Aunque existen indicios de que Hipócrates (460 A.C.) ya hacía sutiles menciones a su existencia, el clítoris no fue formalmente descrito hasta el siglo XVI por Mateo Colombo. Sin embargo, posteriormente fue eliminado varias veces más de los libros de anatomía.

Clítoris e histeria femenina

No quisiera dejar escapar la ocasión, de contar parte de la historia de nuestra sexualidad. En mi opinión, todas las mujeres deberían saber esto: la medicina ha utilizado el clítoris en su favor cuando la ocasión así lo ha requerido.

A pesar de haber sido eliminado durante siglos, el clítoris fue el pilar del tratamiento de una enfermedad conocida como histeria femenina. ¿Te suena la expresión “estar histérica”? En tiempos de la Antigua Grecia, su origen fue explicado por la creencia de que el útero se movía a otras partes del cuerpo. Más adelante, en el siglo XIX, los médicos comenzaron a diagnosticar esta patología a cualquier mujer que tuviera un comportamiento hostil, malhumorado o cierta labilidad emocional (además de otros 75 síntomas) en algún momento (¿quién podría librarse?).

La cantidad de mujeres “afectadas” requería encontrar pronto tratamiento eficaz. Tras probar con varias terapias poco ortodoxas, entre las que se llegó a incluir la extirpación del útero, descubrieron un gran aliado visible en la zona superior de la vulva: el clítoris. Así, probaron un nuevo y revolucionario tratamiento basado en el masaje del mismo con aceites vegetales por parte del médico. De esta forma, la mujer alcanzaba el llamado “paroxismo histérico”, que no era otra cosa que un orgasmo en toda regla. Sin embargo, el androcentrismo de la época no podía permitirse vincular este hecho con nada que tuviera que ver con el placer femenino, por lo que era considerado un tratamiento más. Esta forma de proceder era altamente eficaz y aliviaba todo atisbo de mal humor en la mujer que lo recibía (algo tremendamente normal). El problema fue que las consultas se llenaron de mujeres “histéricas” esperando su tratamiento, que a veces tardaba más de una hora en surtir efecto. Por esto, algunos médicos comenzaron a derivar pacientes a las comadronas, pero esa no era una opción económicamente rentable.

Finalmente, el médico Joseph Mortimer Granville inventó el primer vibrador de la historia, cansado de sus frecuentes dolores de muñeca. Y es que masajear el clítoris de decenas de mujeres al día, conlleva estos achaques. De esta forma, las mujeres podían tratarse tanto en consulta de forma sencilla como de forma autónoma en sus casas. No fue hasta 1950 cuando la Asociación Americana de Psiquiatría eliminó la histeria como diagnóstico médico y empezó a concebirse el vibrador como juguete sexual y no como instrumento de tratamiento.

Como ves, la historia del clítoris y de la sexualidad femenina es apasionante y por desgracia, poco difundida. De hecho, daría para hablar en muchos posts más.

Por eso, te animo a que leas más sobre ella.

¡Conocer nuestra historia evitará que volvamos a olvidarla!

Bibliografía
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Becker T., Cairo J. Curtis S. (productores) y Wexler T. (directora). (2011). Hysteria. [cinta cinematográfica]. Reino Unido. Informant Media Forthcoming Productions
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Laura Baena García

Matrona y especialista en Sexología, Orientación y Terapia Sexual. Actualmente, trabaja como docente en el Departamento de Enfermería de la Universidad de Granada y es investigadora en el Proyecto GESTAFIT.